Sord M-5, el RX-78 de Bandai, los PV de Casio, el SMC-777... La ingente cantidad de estándares de ordenador que nacieron en Japón en los 80 sólo para probar suerte habla como pocas cosas del momento económico del país (que la propia Sharp compitiera consigo misma ya lo dice todo). Por desgracia, siempre se acaba imponiendo el menos dotado tecnológicamente.
Gracias a ti (¿a vosotros?) por atreveros. El tema tiene chicha.





















