EL VIENTO
 
Sistema: MEGA DRIVE
Formato: 8Mb ROM CARTRIDGE
Hardware: -
Lanzamiento: 20.09.1991
Marca: WOLF TEAM
Desarrollador: WOLF TEAM

Wolf Team es, con escaso margen de dudas, el principal responsable de que el vídeo-juego japonés haya adoptado como propio el lenguaje estilístico del manga y el anime típicamente shounen. Este legendario grupo, cuyos orígenes se remontan a los ordenadores de ocho bits y que depositara su herencia en el que hoy es el Tales Studio de Namco y Telenet, se empeñó, desde su primera creación, en que sus juegos narraran historias tan elaboradas como las de cualquier serie de los mass media nipones y que sus personajes y mundos estuviesen diseñados por artistas de la viñeta y el celuloide. En una era donde el full-motion video aún estaba por aparecer, Wolf Team quiso que interludios y presentaciones estuvieran meticulosamente dibujados y compuestos por varias escenas estáticas o semiestáticas para a dar forma a lo se vino a llamar cinemas, que se revelarían como una parte fundamental de sus juegos.

El Viento es uno de los mejores representantes de esta filosofía. Iniciadora de la trilogía de Earnest Evans, la historia de El Viento podría ser perfectamente la de cualquier relato de fantasía creado para un buen cómic o novela. El Viento propone una apasionante trama de la que forman parte un elenco de personajes secundarios tan estudiados como la propia protagonista. Una trama que se envuelve con una cuidadísima ambientación y se narra con multitud de escenas interlúdicas dibujadas por las privilegiadas manos de Kazutoshi Yamane, encargado también del diseño de personajes. Y todo ello para dar contenido argumental y estilístico a un juego de acción bidimensional de desarrollo lateral bastante simple en concepción que no se desmarcaría en exceso de los planteamientos ya vistos antes que él en el catálogo de Mega Drive si no fuera por la inusitada velocidad de la protagonista. Anet, que así se llama, se mueve rápida pero sin inercia y puede correr aún más fugazmente pulsando el botón de salto cuando está agachada. El disparo básico de Anet es un boomerang múltiple que atraviesa la pantalla en busca de enemigos, aunque nuestra protagonista también cuenta con un interesante sistema de ataques mágicos. Eliminando a ciertos enemigos o pasando por determinados lugares, Anet irá ampliando su repertorio de ataques mágicos a lo largo de la aventura, ejecutables y seleccionables con el tercer botón del mando en función del tiempo que es presionado.

Como si de un RPG se tratase, la barra de vida (o hit points) de Anet se irá ampliando conforme a la puntuación (experience) conseguida, por lo que el juego demanda, en realidad, derrotar a tantos enemigos como aparezcan por fase en lugar de huir de ellos. El desarrollo de El Viento es totalmente lineal, y las fases se estructuran, en su mayoría, de una manera muy clara donde hay poco lugar para la exploración pero mucho para la acción.
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Una compañía con la veteranía de Wolf Team es difícil que desarrolle un mal producto, incluso si no se destina al sistema precisamente más potente del momento. Wolf 
Team ya demostró su buen hacer en sus anteriores títulos para MD, pero El Viento es su primer juego creado expresamente para esta máquina, y eso se deja notar desde el momento mismo de la presentación. El Viento consta de una secuencia de introducción como nunca antes se había visto en MD, con hermosas escenas a toda pantalla rebosantes de color y de un inmejorable estilo, preludiando algo muy especial. Pronto descubres la maravillosa ambientación del juego: una Nueva York de finales de los 20 azotada por la ley seca y la Mafia de Al Capone que intentará encontrar en nuestra protagonista, una bella muchacha peruana de exóticos ropajes, su salvación de un destino sobrenatural y demoniaco.

Pero lo más sorprendente es que este elaborado planteamiento es el fondo argumental de un juego de acción pura y dura, que podría haber prescindido fácilmente de él para enfatizar aún más su condición. Con un dinamismo y una velocidad inusitados, capaces de absorberte por completo a través una serie de estudiados y variados retos de habilidad que dibujan cada uno de los rincones de las ocho fases del programa, El Viento no podría entenderse de la misma manera sin su puesta en escena y sus cinemas, que te hacen pensar en él casi como una serie de animación de la vieja escuela. Es tanta la pasión de los integrantes de Wolf Team por la animación que el sprite de Anet ha sido dotado de un número de frames jamás visto en un título doméstico anterior a El Viento. Verla correr, saltar, atacar es un gozo para la vista que logra apaciguar con eficacia algunos otros elementos gráficos del juego bastante pobres. La banda sonora, obra de ese maestro que atiende por Motoi Sakuraba, es francamente espectacular. Unas veces más que otras, pero teniendo en cuenta que cada fase tiene melodía propia, el trabajo en este apartado se puede calificar con sobresaliente.

El Viento, en definitiva, tiene magia. Es un título que, sin poseer un apartado técnico revolucionario, logra conquistar visualmente gracias a sutiles pero espectaculares efectos (el múltiple plano de scroll en el área marina, el falso scaling de las explosiones...) y al diseño de la protagonista. Es un título que, sin destacar por su originalidad mecánica, consigue unos sorprendentes niveles de adicción gracias a su variedad, su pulido y dinámico engine y su magnífica curva de dificultad. Y es un título que demuestra que un vídeo-juego de acción puede verse enormemente beneficiado por una cuidada historia y ambientación, un diseño de personajes trabajado y una estética propia del shounen manga. Wolf Team lo sabía como nadie y El Viento supone uno de sus mejores trabajos. Sería un error dejarlo pasar.


 

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