Que consiguieran el OK de Konami (e incluso el de G-Mode) para juntar su juego con el de otras casas es un hito que veremos en todo estudio venidero de la industria que se precie, pero Sega parece claro que no tiene ninguna intención de ceder sus franquicias. Ya la habríamos visto en el Ake-Aka de Hamster, de ser así.
Pero no; la emulación es seguro que no les iría fina, porque en MAME no lo va. Esto está en manos tan occidentales como la propia editora.












































